lunes, 30 de junio de 2008

Horterismo playil...

Después de cargar las pilas en la playa, vengo con una certeza que va aumentando a medida que pasa el tiempo: cuando estás en un sitio con mar, desaparecen todas las normas de vestuario y te ahorteras. Entendedme, no es que lo haga aposta, es que simplemente de pronto a todo el mundo le entran unas ganas imparables de combinar rayas con cuadros, pantalones ultracortos con camisas de manga larga... ¡o sandalias con calcetines!

Esta es una sensación que tenía desde hace mil pero hoy he podido verbalizardo. Venga, haced memoria: seguro que todos tenéis idea de las señoras en los chiringuitos con vestidos ajustadísimos fucsias o unos minipantalones que dejan al aire unos muslos que ya los querría para sí Britget Jones. Ejemplo práctico: llevas en la maleta trescientas camisetas, pero en cuanto la abres, te entran muchísimas ganas de ponerte esa que no usabas desde 8º de EGB (traducción para los yogurines: 2º de la ESO) y combinarlos con un pareo hawaiano.

Es posible que sea efecto de que en la playa nadie te conoce, pero es que hasta cuando vas con alguien conocido te posee el espíritu de Amy Winehouse (¡o peor: de Christina Aguilera!). No miréis así la pantalla: seguro que a vosotros también os pasa.

1 comentario:

Sonia dijo...

Por ejemplo... http://www.curiosite.es/img/auto_paginas/w320/1642.jpg