viernes, 10 de octubre de 2008

Estoy un poco en modo nostálgico ( en esta situacion se me comprende, verdad?). El viernes, cuando volvía a "casa" (por supuesto después de hacer recaditos malignos), vi en un banco ocho adolescentes. Me puse tontorrona y me vino a la memoria cuando yo era parte de un grupo así: amigas planeando, deseando comernos el mundo y pensando cómo seríamos cuando fuéramos mayores.Me veo diez años después de ese banco (año más, año menos) y claro, me ataca la tontez. Hay tres de esas ocho que ya se han casado, otras dos casi nos hemos independizado a nuestra bola y las otras tres están ya a punto de echar a volar también.
Si me pongo a pensar en abstracto, parece que no ha pasado tanto tiempo, pero cuando voy a lo concreto veo que ha pasado una eternidad, mucha gente ha pasado por nuestras vidas, estudios, viajes, familiares que ya no están y todas esas cosas que van sucediendo y que hacen que ya no seamos tan inocentes, que la vida no sea tan sencilla, que no estemos unas con las otras en ciertos momentos.
Y yo soy la tonta que todavía tengo sus fotos en mis paredes, porque forman parte de lo que soy, de lo que fui y probablemente de lo que seré.
Ay, qué trascendente me he puesto.

2 comentarios:

13 dijo...

El lunes pasado vi como sin comerlo ni beberlo estaba con gente que fueron como yo,con niños,casa y planes de futuro a lo tradicional.En medio de todo ese ambiente estaba yo con gorra pantalones de moderno camiseta y super descolocado de todo ese mundo,no siempre el camino para todos es ese,hay mas formas de vivir.

Andaira dijo...

es ley de vida....la gente, tarde o temprano, cambia.....